• Ani

La salida está en tus manos

Actualizado: 30 de oct de 2020

Hola hermosa, primero que todo deseo honrar tu valentía de reconocer que hay algo en tu vida y en la forma de comportarte que no te gusta. Hoy deseo reconocer el valor de aquella voz que te dice que estas sufriendo y que te sientes muy mal viviendo en tu propia piel.

Probablemente sientas que no vales nada, que te has equivocado demasiado y que no tienes remedio. Vibras muy bajo con emociones de culpa y te autocastigas porque no sabes ser quien deseas ser. En pocas palabras, sientes que es terrible ser tu misma.

El ayuno, la restricción, el atracón, el vomito, la purga y el ejercicio en exceso… el cigarrillo, las drogas, el alcohol, el sexo promiscuo… que aunque por algunos instantes te hacen sentir placer o te desconectan de tu realidad, hoy sólo te dejan vacía, sintiéndote sucia y tóxica.

Sé que quizá te comparas todo el tiempo y que sientes que estas condenada al fracaso o que el mundo te debe. Que no eres buena para nada y que todo es realmente difícil. Tienes sueño, te duele el cuerpo y no hay energía ni motivación. La mayor parte de las veces la vida te pesa.

Vestirte, salir, compartir con otros es todo un proceso. Y el deseo de querer ser invisible es cada vez más intenso.

Sin embargo, si estas leyendo este artículo es porque hay una parte de ti que se siente realmente cansada de verte caer y recaer con el mismo obstáculo. Tu parte instintiva sabe que este patrón tóxico que se repite haciéndote sufrir no esta en línea con tu naturaleza. Tu instinto de supervivencia hoy te dice que tu NO naciste para morir todos los días.

Sé que hay algo en ti que te dice: “Hay algo más que esto” “Tú puedes ser algo más que esto”.

Hermosa... tus patrones tóxicos con tu cuerpo y los alimentos van más allá de comportamientos que se repiten en tu vida y son mucho más profundos que el sentirte inadecuada en un cuerpo con el que no te identificas.

Todo tu mal viaje radica en una serie de creencias que te hacen enfrentar el mundo de una manera limitada, que te hacen autocastigarte cuando pasan cosas que no van en regla con aquello que crees que deberías ser, dar y recibir.

Por años has vivido condenada a ideas que no te pertenecen y a obsesiones que lo único que están haciendo es robarte poder, amor, abundancia, relaciones y paz.

Por eso, el día de hoy quiero aprovechar tu necesidad natural de dejar de sufrir, para darte la buena noticia de que la salida a todo este mal viaje esta al alcance de tus manos y que depende de una sola cosa, tu decisión.

Tu genuina decisión de querer realmente sanar. Tu decisión de dejar de juzgarte para iniciar a cuestionar tu realidad.

Cuando tú decides verdaderamente desprenderte de todo aquello que no te sirve, le estas diciendo a tu mente que cambie la señal del canal de víctima a la señal del canal de poder.

Porque nuestra mente en nuestro diario vivir hace dos cosas: o nos juzga o cuestiona, no puede hacer ambas cosas al mi